Unión Evangélica de la Argentina


Mi Amigo

Por Eduardo Remley


Publicado el 14.10.2012


Me senté bajo un árbol. Mi amigo se sentó al lado. Corría un río frente nuestro. Comencé a contarle las cosas de mi vida. Ya me conocía, pero igual se las conté. Muchas cosas. Cosas que me hicieron reír. Cosas que me hicieron llorar. Cosas que me hicieron pensar. Cosas que me hicieron dudar. No pude contener las lágrimas. Lágrimas de dolor por las cosas que hice mal. Lágrimas de alegría por las bendiciones recibidas. Lágrimas de frustración por lo difícil que fue la vida. Mi amigo puso su mano sobre mi hombro. Me acercó un pañuelo y me secó las lágrimas. Pude ver con claridad. Miré a mi alrededor. Estaba en el cielo...

"Él secará sus lágrimas, y no morirán jamás. Tampoco volverán a llorar, ni a lamentarse, ni sentirán ningún dolor, porque lo que antes existía ha dejado de existir". Apocalipsis 21:4

Reflexiones